Incendios y riesgos diversos (IRD)

Daños por agua: rotura, filtración e inundación

Peritaje de daños por agua: rotura de tuberías, filtraciones desde vecinos y humedades. Origen, alcance del daño y valoración técnica.

Los daños por agua son uno de los siniestros más frecuentes en viviendas y locales. Aunque suelen parecer sencillos, muchos casos generan controversia por el origen (propio, del vecino, comunitario) y por el alcance real del daño.

El informe pericial delimita la causa técnica, el punto de origen y los daños atribuibles a ese origen. Este trabajo resulta útil cuando la aseguradora rechaza la cobertura, cuando hay varios asegurados implicados o cuando el causante niega su responsabilidad.

Tipos de siniestro habituales

  • Rotura de tubería empotrada, general o de electrodomésticos.
  • Filtración lenta desde vivienda superior o colindante.
  • Humedad de origen comunitario (bajantes, cubierta, patios).
  • Inundación por aguas pluviales, sobrellenado o alcantarillado.
  • Condensaciones estructurales confundidas con filtraciones.

Qué se analiza

El perito realiza una inspección técnica del punto afectado y de las posibles zonas de origen. Entre otros aspectos:

  • Trazado real de la instalación de fontanería y saneamiento.
  • Estado de juntas, elementos comunes y singularidades constructivas.
  • Ensayos de estanqueidad o inspección visual con medios adecuados.
  • Patrón de humedad, huellas de agua y evolución en el tiempo.
  • Compatibilidad entre el origen alegado y los daños observados.

Diferenciar filtración de humedad estructural

No toda mancha es una filtración. En ocasiones se trata de humedad de capilaridad, de condensación o de un defecto constructivo previo. El informe distingue con criterio técnico entre:

  • Aporte de agua reciente y localizado.
  • Humedad estructural crónica.
  • Condensación por diseño o ventilación deficiente.

Esta distinción es determinante para atribuir correctamente la responsabilidad.

Documentación útil

  • Fotografías y vídeos de la aparición del daño.
  • Comunicaciones con la comunidad, vecinos y aseguradoras.
  • Póliza de seguro y informe del perito de compañía.
  • Facturas de reparaciones intentadas previamente.
  • Planos o esquemas de la instalación, si están disponibles.

Cuándo conviene un informe independiente

  • Cuando la compañía atribuye el daño a “falta de mantenimiento”.
  • Cuando el vecino o la comunidad rechazan la responsabilidad.
  • Cuando existen dos siniestros próximos en el tiempo y no queda claro cuál generó qué daño.
  • Cuando se plantea una reclamación judicial o extrajudicial.

Las cuestiones de estrategia procesal deben tratarse con abogado. El informe aporta base técnica; la decisión legal corresponde a la asesoría jurídica.

Siguientes pasos

¿Su duda depende del caso concreto?

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